Una nueva inspiración: Los Mavericks
Hoy en día el mundo habla de Millennials,
Boomers, nuevos consumidores, individuos con ideales diversos y perspectivas de
vida diferentes. Personalidades luchadoras que generan un impacto positivo en
la sociedad y que poco a poco se van convirtiendo en fuentes de inspiración. A ellos
los llamamos: Mavericks.
Un Maverick es un líder con espíritu de cambio, poco convencional,
independiente y quién no le teme a
romper el statu quo. Al tener sus sueños y metas definidas creen firmemente en
lo que piensan, en lo que son y quieren ser. Por tal motivo, se atreven a abrir
nuevos caminos, a probar cosas diferentes, a arriesgarse bajo sus propias
reglas que los rigen, sin importar más allá.
Ser un Maverick es una actitud que poseen
pocos y es admirada por muchos. Un ejemplo de esto es William Grant, fundador
de la marca de whisky de malta, Glenfiddich. En 1886 a los 47 años, renunció a
su trabajo para comenzar una nueva vida.
Las razones eran claras, quería cumplir un sueño, “crear la mejor destilería
del mundo” y lo hizo junto con sus 9 hijos, creando una nueva categoría: El Single Malt, el más icónico whisky de
una sola malta a nivel mundial. Durante
127 años se ha mantenido un espíritu y legado que ha estado presente en la
familia Grant por seis generaciones continuas.
Pioneros en la industria e independientes desde 1887,
Glenfiddich representa el núcleo de una compañía familiar que logró crear el
whisky de malta más premiado del mundo, que refleja la pasión, la visión y el
pensamiento orientado al logro que está presente en el corazón de la marca.
Seguir los instintos y tomar decisiones arriesgadas han sido dos factores
importantes a la hora de conservar el sueño de William Grant.
A lo largo de la historia, William Grant no ha sido el
único que gracias a su determinación se ha convertido en un líder inspirador.
Por ejemplo, David Bowie, legendario músico inglés,
gran estrella y figura representativa durante más de 50 años, logró ser uno de
los personajes más importantes de la música popular, innovando cada día sus producciones
musicales con gran profundidad intelectual que lo llevaron a permanecer en la
historia.
Así mismo, Steve Jobs, genio de la informática y la
electrónica, cofundador y presidente de Apple y máximo accionista de The Walt
Disney Company, comenzó a plasmar sus sueños en un garaje y gracias a su
espíritu independiente y de innovación, dejo un legado que cambió el mundo.
Pharrell Williams, músico autentico, en otras palabras,
veterano de la industria musical, cantante, rapero, productor y quién ha
trabajado en la producción de discos para grandes artistas, ha logrado tener
una gran influencia gracias a su estilo único, que lo convirtió en pionero de
una nueva tendencia.
Empresarios como Richard Branson, quien desde los 16 años
fundó su primera empresa, conocida hoy en día como Virgin Group con más de 360
empresas afiliadas, representa la visión competitiva de un maverick con propósitos
definidos, que lo convierten en uno de los empresarios más reconocidos a nivel
mundial.
Finalmente, mujeres como Malala Yousafzai, paquistana de 15 años que
desafió al talibán, siendo acreedora del premio Nobel de paz y hoy en día, inspiración
para millones.
“Todos ellos son seres humanos que
creyeron en sí mismos y en lo querían ser, nunca dudaron y crearon un camino
que los llevo a convertirse en iconos, en estrellas que inspiran, es decir en
Mavericks, aquellos que con su ejemplo llevan a otros a no conformarse y a
entender que el único límite en la vida es uno mismo”. Concluyó Christiano Protti, embajador de
Glenfiddich para América Latina.

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