Arquitectura hoy: la innovación está en el *cómo*, no en el “*Qué*

 Las dinámicas globales de innovación y creatividad en el mercado actual han impactado más en cómo se hace arquitectura que en el tipo de arquitectura que realmente se produce.

Desarrollos tecnológicos como el BIM (Building Information Modeling) y la Gestión de Proyectos han permitido al sector inmobiliario ser más eficientes, efectivos y eficaces en sus procesos de producción edificatoria. 

Ante este contexto, y en el marco del Día Mundial de la Creatividad y la Innovación, Sarah Simarra Montalvo, coordinadora de docencia de la Facultad de Diseño de la Universidad Católica de Colombia explicó que, desde algunos sectores políticos y de la administración pública, se motiva constantemente en soluciones a los problemas ambientales, pero el modelo económico y financiero hace que su implementación sea de difícil aplicación.





Tendencias en vivienda urbana: sostenibilidad y funcionalidad

El diseño de viviendas urbanas atraviesa hoy una transformación profunda, impulsada principalmente por la sostenibilidad. Este enfoque ha dejado de ser un complemento opcional para convertirse en el criterio ordenador del proceso de diseño, pues integra dimensiones ambientales, sociales y económicas con un propósito claro: garantizar el bienestar, la salud y la eficiencia energética de quienes habitan los espacios, al tiempo que reduce el impacto de la construcción sobre el entorno y el clima.

Esta transformación, sin embargo, no comienza en la vivienda sino en la ciudad. Una edificación difícilmente puede ser sostenible si el tejido urbano que la rodea no lo es.

Por eso, la planificación ecológica del entorno —la manera en que una ciudad gestiona sus flujos de energía, agua y movilidad— es la base sobre la que se apoya cualquier estrategia de diseño responsable.

A juicio de Sarah Simarra Montalvo, coordinadora de docencia de la Facultad de Diseño de la Universidad Católica de Colombia, “desde allí, la arquitectura bioclimática se ha consolidado como la tendencia más aplicada: parte del conocimiento del clima local para adaptar la vivienda a su contexto geográfico y ambiental, aprovechando la ventilación, la luz natural y la inercia térmica para reducir el consumo energético sin sacrificar el confort”.

A esto se suma la elección de materiales certificados, de bajo impacto en la salud y preferiblemente de origen local, lo que reduce la huella de carbono y apoya las economías del territorio.

Una vez resuelta la relación de la vivienda con su entorno, el foco se traslada a su funcionamiento interno. Dado que el hogar es hoy el espacio de mayor uso y consumo energético en la vida cotidiana, la incorporación de energías renovables junto con prácticas de gestión como la recolección de aguas lluvias y el uso de dispositivos de bajo consumo, están redefiniendo los estándares del habitar urbano. Estas medidas no solo reducen costos: cambian los hábitos y la relación de las personas con los recursos que utilizan.

En ese sentido, la tendencia que articula todas las anteriores es la educación en sostenibilidad. El diseño más eficiente pierde efectividad si no va acompañado de una cultura del uso consciente del espacio.


Innovación y presupuesto: el reto del diseño arquitectónico

A partir de estas tendencias, es importante reconocer que, para un adecuado ejercicio de diseño arquitectónico, resulta fundamental conocer al usuario, así como sus necesidades y requerimientos básicos.

Para Sarah Simarra Montalvo, coordinadora de docencia de la Facultad de Diseño de la Universidad Católica de Colombia, “este entendimiento permite identificar qué es realmente esencial dentro del proceso proyectual y orientar las decisiones de diseño de manera pertinente. Por lo que es posible proyectar menos metros cuadrados, pero con una mejor distribución, logrando un mayor aprovechamiento del espacio”.

Ahora bien, la innovación no necesariamente implica altos costos. En muchos casos, esta puede estar vinculada a la forma en que se emplean los materiales, a su adecuada selección y a la formulación de propuestas arquitectónicas que prioricen la optimización de recursos. 

De este modo, es posible desarrollar soluciones con materiales de bajo costo que, sin comprometer la calidad, respondan eficazmente a las necesidades fundamentales del cliente.

Asimismo, es indispensable llevar un control constante del presupuesto. Estimarlo por etapas resulta una estrategia adecuada, ya que no es un aspecto que deba dejarse para el final, sino que requiere seguimiento continuo durante todo el proceso.


Arquitectura y calidad de vida en ciudades densas

Más allá del equilibrio entre costos e innovación, la arquitectura actualmente ofrece diferentes posibilidades de interacción con los entornos y por supuesto con las personas, en ese sentido, si bien las ciudades son cada vez más densas, simultáneamente la tecnología, y la cultura global, se transforman, “evolucionan” permitiendo diferentes perspectivas de proyección. 

La ecología humana brinda esa perspectiva:  se yuxtapone el sistema de acciones simbólicas de la identidad, pautada por la tecnología, con los distintos tipos de ecosistemas, no solo desde los principios naturales, también del sistema multidimensional de las relaciones humanas y los demás seres. 

Sarah Simarra Montalvo, coordinadora de docencia de la Facultad de Diseño de la Universidad Católica de Colombia explicó que, para mejorar la calidad de vida de las personas, debemos resignificar aspectos como: 

1. Las diferentes posibilidades de localización espacial (no solo en la ciudad, también en los edificios) de los espacios colectivos, los espacios de encuentro de interacción. 

2. La reestructuración de la biofílica en los edificios, no utilizar la vegetación como un simple ornamento, proponerla de manera estructural de modo que permita la reducción del efecto de isla de calor, filtren partículas contaminantes y proporcionen el "confort perceptual" que el cerebro humano necesita para reducir los niveles de cortisol en entornos estresantes.

3. La verdadera valoración de la luz (desde las condiciones técnico-ambientales y las expresiones de sensibilidad es decir la poesía). En ciudades densas, el acceso al sol y al aire puro es un derecho humano que la arquitectura debe garantizar mediante el diseño. 

4. La caracterización específica de cada población, con el propósito de la comprensión de las dinámicas de socialización e interacción en los espacios urbanos y particulares, eso ofrece posibilidades del buen uso del vacío.

5. La resignificación del vacío desde la perspectiva de la flexibilidad, el símbolo, los ecosistemas y los micro ecosistemas. 


 Información e imágenes: Prensa Universidad Católica de Colombia

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