El Autódromo de Tocancipá abre un nuevo capítulo para la emoción y la velocidad en Colombia, tras culminar la primera repavimentación de su historia en la pista del circuito principal. La intervención, considerada la más significativa en más de cuatro décadas de operación, moderniza los 2.7 kilómetros del trazado y redefine el estándar de seguridad, desempeño y sostenibilidad de este escenario, el más importante para el automovilismo colombiano.
El proyecto inició tras un diagnóstico estructural realizado en 2021 que incluyó estudios de deflectometría (FWD), medición del Índice de Rugosidad Internacional (IRI), inspección de drenajes y evaluación integral del pavimento. Este determinó fatiga superficial y limitaciones en el sistema de drenaje que requerían una intervención profunda.
“La obra era fundamental para revivir el automovilismo en Colombia y fortalecer la afición. No es solo un tema de infraestructura, sino de una apuesta clara por elevar el nivel del deporte automotor colombiano y devolverle al país un escenario de clase internacional”, afirmó Juan Carlos Sánchez, presidente de la junta directiva del Autódromo de Tocancipá, ente que asumió el liderazgo del proyecto junto a la administración y dirección de logística del recinto deportivo.
Una obra exigente para alta competencia
Fueron 18 meses de planificación que culminaron en 34 días de obras, entre las que se cuentan el fresado total de entre 9 y 11 cm de la capa asfáltica instalada hace 44 años, la rehabilitación de la estructura en algunas zonas afectadas, la ampliación integral del sistema de drenaje. Asimismo, se construyó una nueva capa de 6 cm de pavimento asfáltico y otra de rodamiento de alto desempeño de entre 4 y 5 cm, diseñada específicamente para las necesidades de un autódromo de alto desempeño.
Para esta capa final se produjeron cerca de 3.800 toneladas de mezcla asfáltica modificada con polímeros SBS, que proporcionan estabilidad a altas velocidades y resistencia a fuerzas laterales y frenadas. El proceso de pavimentación se extendió por 36 horas, y en él se emplearon equipos de última tecnología con controles topográficos exhaustivos y compactación especializada.
El resultado es un índice de rugosidad internacional (IRI) de 1.15 en la superficie final, cifra comparable con algunos de los mejores circuitos internacionales. “Para los pilotos esto tiene la ventaja de que el vehículo vibra menos, proporcionando una mejor sensación de manejo. Además, permite desarrollar las líneas de carrera adecuadas y lograr mejores tiempos”, explicó César Gómez, gerente general del Autódromo de Tocancipá.
El ambicioso proyecto también significó un primer paso para el autódromo en su ruta hacia la sostenibilidad. Cerca de 4.000 m³ de material fresado (RAP) fueron reciclados y reutilizados en los parqueaderos y en la ampliación de la zona antes conocida como Arena, disminuyendo los residuos, su disposición y la huella de carbono asociada a la producción y transporte de nuevos materiales de construcción.
La emoción exige seguridad
La nueva pista del Autódromo de Tocancipá es más que adrenalina pura, suma seguridad ofreciendo hasta un 40% de mayor adherencia, mejor evacuación de agua y una uniformidad excepcional que reduce significativamente el riesgo de pérdida de control y el aquaplaning al conducir.
En la nueva pista, los pilotos de autos, motos y bicicletas pueden trazar la línea ideal sin necesidad de esquivar hundimientos o irregularidades, mejorando la predictibilidad de la conducción y la seguridad deportiva.
La intervención también incluyó la repavimentación del paddock, mejoras en la recta de piques y en los accesos y salidas de pits, parqueaderos y en la vía interna de emergencia para agilizar el ingreso de vehículos de asistencia durante las competencias.
“Tener una pista óptima permite una conducción más rápida y también más segura. Seguimos trabajando día a día para mejorar las condiciones de seguridad de los pilotos, los trabajadores y de todas las personas que nos visitan, para nosotros esto es primordial”, aclaró Sánchez.
La garantía contempla un seguimiento técnico y mantenimiento permanente de la obra realizada, con visitas trimestrales para monitorear el comportamiento del pavimento y la aplicación de correctivos inmediatos según la necesidad.
Impacto positivo y proyección internacional
Con una inversión que supera los 6.400 millones de pesos, la optimización de la pista representa una apuesta estratégica para el desarrollo económico regional.
El nuevo autódromo da paso a nuevas posibilidades: mayor convocatoria de competencias nacionales e internacionales, crecimiento en categorías de automovilismo y motociclismo, realización de eventos de ciclismo, running y estilo de vida, además de lanzamientos de producto y experiencias para el sector movilidad, entre otras. Muestra de ello, es la alta demanda para carreras, track days y eventos corporativos incluidas en el calendario 2026 del autódromo.
“Esperamos un resurgir del automovilismo en Colombia y un impulso importante para el motociclismo y el ciclismo en el país; serán más competitivos y con mayor público. También consideramos que se amplían las oportunidades para otros sectores económicos y de negocios. Queremos ser una plataforma de exhibición y experiencia para el deporte, la cultura, el entretenimiento y la tecnología”, puntualizó Gómez.
Con esta intervención histórica, el Autódromo de Tocancipá no solo renueva su asfalto sino su compromiso con el país, estimulando el desarrollo económico y deportivo a través de una operación más segura, moderna y sostenible, lista para ofrecer un nuevo nivel de competencias y experiencias que aporten más bienestar a los colombianos.
Información e imágenes: Prensa Autódromo de Tocancipá