El amor en tiempos digitales: cuando una cita puede costar algo más que el corazón

 En un entorno donde las relaciones comienzan con un “match” y una conversación puede cruzar fronteras en segundos, el romance digital se ha convertido también en un nuevo terreno para el fraude.


De acuerdo con Esteban Pinetta,  Asesor Estratégico en Delitos Financieros & Riesgo Digital de SISAP, las estafas no son un fenómeno nuevo. Lo que ha cambiado es el medio, la velocidad y el alcance: “El fraude siempre ha existido. Desde magos medievales que prometían curas milagrosas, hasta lectura de cartas y adivinaciones amorosas. Hoy, todo eso se trasladó al mundo digital”.








Del romance al engaño: una historia que se repite


Plataformas de citas como Tinder han facilitado conexiones genuinas, pero también han abierto la puerta a estafas sentimentales cada vez más sofisticadas. Casos como el retratado en el documental El estafador de Tinder muestran cómo una relación aparentemente auténtica puede transformarse en una trampa financiera.


Las cifras respaldan la magnitud del problema. Solo en Estados Unidos, durante 2023 se reportaron más de 64 mil casos de fraudes románticos, con pérdidas que superaron los 1.14 mil millones de dólares, convirtiéndose en una de las modalidades de fraude más costosas a nivel global. En el Reino Unido, se denunciaron cerca de 8,800 casos en un solo año, con pérdidas estimadas en 94.7 millones de libras esterlinas.


¿Cómo opera el engaño emocional? : El proceso suele ser gradual y cuidadosamente planificado:


  1. El estafador analiza la información pública de las redes sociales.

  2. Identifica gustos, rutinas, intereses y necesidades emocionales.

  3. Construye un perfil que encaje “perfectamente”.

  4. Genera confianza con comunicación constante y personalizada.

  5. Finalmente, crea una situación de urgencia emocional o económica.


Lo más delicado es que, en muchos casos, la víctima no es presionada directamente. La manipulación es tan sutil que termina ofreciendo ayuda por iniciativa propia, convencida de estar actuando desde el afecto.


Fotos, ubicaciones, estados de ánimo, hobbies y rutinas compartidas en redes sociales se convierten en insumos para la ingeniería social criminal. Lo que parece inofensivo puede ser usado para persuadir, manipular y engañar. “El estafador hace su propio estudio de mercado: identifica qué perfiles son más fáciles de convencer y qué tácticas funcionan mejor”, explica Pinetta.


Adultos mayores, adolescentes y personas emocionalmente vulnerables suelen ser los blancos más frecuentes. Estudios indican que una de cada cinco personas que busca pareja en línea ha sido solicitada para enviar dinero a alguien que conoció digitalmente. Uno de los aspectos más preocupantes es el alto nivel de subregistro. Diversos estudios internacionales estiman que hasta el 90 % de las víctimas de estafas románticas nunca presentan una denuncia formal, principalmente por vergüenza, culpa o miedo al juicio social.


En muchos casos, las personas prefieren guardar silencio, incluso ante familiares cercanos, lo que dificulta dimensionar el verdadero impacto de este tipo de delitos y favorece su repetición.


Amar con cuidado también es cuidarse


En el mes del Internet Seguro, SISAP lanza un mensaje claro: no se trata de desconfiar del amor, sino de protegerse en el entorno digital.


Algunas recomendaciones clave:

  • Evitar compartir información personal o financiera.

  • Sospechar de historias de emergencia que impliquen dinero.

  • Verificar identidades y mantener conversaciones dentro de las plataformas.

  • Recordar que nadie que no se conoce en persona debería solicitar ayuda económica.

En tiempos donde el amor puede iniciar con un clic, cuidar el corazón también implica cuidar la información, la identidad y el patrimonio. Porque en internet, una historia romántica sin precaución puede terminar costando mucho más que una decepción emocional.


Información e imágenes: Prensa SISAP



0 comentarios: