Terpel celebra una década de su programa *Restaurando Sueños*, construyendo oportunidades para la reconciliación y la paz

 Para Terpel, el verdadero progreso del país no se mide únicamente en balances financieros o en indicadores comerciales, sino en las vidas que se transforman, en las oportunidades sostenibles que se crean y en la esperanza que se siembra en cada comunidad. Bajo esta premisa, la compañía celebra con orgullo los primeros diez años de "Restaurando Sueños", su programa insignia de reconciliación y construcción de paz. 

A lo largo de esta década, la iniciativa ha demostrado que una sola oportunidad tiene el poder de cambiar el rumbo de una historia, tejiendo caminos de reconciliación, progreso y bienestar para poblaciones que buscan nuevos comienzos. Este esfuerzo constante se traduce en un respaldo con visión de largo plazo a víctimas del conflicto, firmantes de paz, personas pospenadas, militares heridos en combate, sus familias y madres cabeza de hogar, demostrando que creer en el ser humano es el motor más potente para avanzar.





Una década de impacto en cifras

En sus diez años de trayectoria, "Restaurando Sueños" ha consolidado un impacto social a través de 52 proyectos productivos fortalecidos en 17 departamentos de la geografía colombiana. La constancia de esta labor se ve reflejada en más de 980 horas de entrenamiento técnico y humano orientadas a potenciar las capacidades de los participantes en diversos sectores de la economía.

Desde el mantenimiento de vehículos y la confección, hasta la alimentación, la cerámica, los servicios ambientales y la impresión en 3D, el programa ha diversificado su apoyo para adaptarse al talento local. Gracias a esta ruta integral, la iniciativa ha cambiado de forma directa la realidad de 57 emprendedores, impactando de manera indirecta a 228 familiares, lo que representa un total de 285 colombianos que hoy miran al futuro con la libertad que otorga la autonomía económica.


Historias que dan sentido al camino

Detrás de cada número, hay una historia real de superación que da sentido a la palabra resiliencia. Un ejemplo de este poder transformador es la historia de Martha Vega, una madre cuidadora en Bogotá que dedica su vida a su hijo diagnosticado con disgenesia del cuerpo calloso, microcefalia y epilepsia. Ante la exigencia de una atención permanente y la necesidad de generar ingresos para su hogar, Martha encontró en la alianza de Terpel con la Fundación Unidos para Sonreír la capacitación y las herramientas necesarias para salir adelante. A través de "Restaurando Sueños", recibió una máquina de coser y formación en costura, lo que le abrió una valiosa alternativa productiva desde casa sin descuidar la rehabilitación diaria de su hijo. Para Martha, esta máquina representa una herramienta de sustento y un símbolo de independencia que demuestra que las barreras se superan cuando existe un apoyo concreto.

Esta misma esperanza se refleja en el testimonio de Nelly García, una profesional bilingüe en hotelería que, tras enfrentar una negligencia médica durante el parto de su hija —que resultó en una hipoxia neonatal y el posterior diagnóstico de nueve patologías críticas—, se vio obligada a dejar su carrera en ascenso para convertirse en cuidadora de tiempo completo. Lejos de su red familiar y asumiendo una labor ardua y solitaria, Nelly encontró en el programa un espacio de contención, guía y crecimiento. El acceso a una máquina de coser en su hogar y las clases de costura le han permitido proyectar una alternativa económica propia desde la calidez de su casa, demostrando que es posible reescribir la propia historia.


Un compromiso como Aliado País

 La huella de "Restaurando Sueños" se extiende también a mujeres que, tras años dedicadas exclusivamente al hogar, descubrieron en la formación y el emprendimiento una vía de autonomía económica para sus familias, así como a personas en proceso de reintegración social o que cumplen medidas de prisión domiciliaria y que han encontrado en el aprendizaje una herramienta para reconstruir su proyecto de vida.

Durante esta década, el programa ha consolidado una ruta integral de inclusión y generación de oportunidades a través de tres frentes de acción complementarios: el apoyo al emprendimiento y la proveeduría, fortaleciendo capacidades productivas y promoviendo la vinculación de negocios locales a cadenas de valor; las ferias comerciales, que impulsan la visibilidad y comercialización de productos y servicios desarrollados por los participantes; y la empleabilidad, mediante procesos de formación, desarrollo de habilidades y acompañamiento para facilitar el acceso a oportunidades laborales dignas y sostenibles. Estos pilares han permitido que más personas transformen su talento en fuentes de ingreso y construyan proyectos de vida con mayor autonomía y estabilidad.

Al conmemorar esta primera década, Terpel confirma con acciones y resultados su compromiso como Aliado País, convencido de que la paz y la reconciliación se construyen con oportunidades reales. La compañía asegura que seguirá creyendo firmemente en el poder de las segundas oportunidades, en la capacidad humana de reinventarse y en la fuerza de los emprendimientos locales, comprometida a continuar escribiendo capítulos de esperanza en cada rincón del territorio nacional.


Información e imágenes: Prensa TERPEL

0 comentarios: